jueves, 25 de noviembre de 2010

Capitulo 22




Esa misma tarde, David está como siempre en el centro de internet. Tiene como casi siempre delante a amigos de Soufiane. Así que el árabe se acerca a dónde está David varias veces. Lleva una camisa negra abierta que deja ver su torso depilado. Se le ve bastante bien el torso, no se le llega a ver los pezones pero sí un buen trozo algo que pone muy cachondo a David. Además lleva unos jeans muy caídos pero no se le ve el culo aplastado. Se le ve sexy. A David le gusta verlo caminar. El sobrante del pantalón (que es mucho) se va uniendo a la carne del culillo haciendo una arruga enorme que tiene a David a 100. Soufiane pone una mano en el hombro a su amigo. Se lleva la mano al pecho. Se ve afectuoso. A David le gusta. Le gusta su cuerpo pero le gusta como es.
--¿¿porqué conmigo no puede ser así? –se pregunta triste.
Soufiane le despierta ternura por la manera en la que trata a sus amigos (en especial uno de ellos) y le excita su camisa desabrochando luciendo un torso espectacular. A David le cuesta bastante cumplir su palabra de ignorar al marroquí. Soufiane se va con el amigo con el que más amable ha sido y eso le hace sentir celoso a David. Se ha quedado muy caliente. No tarda en llegar Kamel. Y David está muy cachondo. Kamel no es guapo pero sí es atractivo. Siempre sonriente, camiseta ceñida. Muy musculoso. Se inclina un poco para hablar con uno. Se le ve un culo pequeño pero se le marca. Muy sexy. David se pone más cachondo aún. Se le ven un poco los calzoncillos, azul marino. Caminando se le ve el culo aplastado pero inclinado se la pone bien dura a David.
--¡me lo follaría¡ ¡¡que polvo le echaría¡ --piensa David.
Por un lado David quiere que Soufiane piense que pasa de él pero por otro lado no quiere que sepa que sigue a otro árabe. Kamel va al lavabo.
--¡No, no debo ir¡ ¡¡Es feo, no me debo arriesgar a que me diga algo¡
David teme que sepa algo de lo que pasó con su amigo, que le diga algo pero en realidad David tiene ganas de hacer pis y está cachondo. El culo de Kamel le pone cachondo. Los jeans muy caídos marcan poco culillo pero se le ven bien los calzoncillos, lilas. David está encendido. Lo ve de lado:
--¡super sexy¡ --piensa.
Kamel va hacia el urinario pero al escuchar que alguien entra se para por si es algún depravado. Al ver que es David decide marchar. David siente que le ha hecho un feo y le da mucha rabia.
--¡Eso te pasa por imbécil, por no seguir solo a los que te gustan mucho¡
A David le da rabia que el amigo feo de Soufiane lo haya humillado y sobre todo que Soufiane piense que va detrás de cualquiera y sienta aún más desprecio hacia él. Eso es algo que le duele mucho. Kamel se va con el amigo con el que hablaba. Lo toca mucho. David no deja de pensar en Soufiane, en que lo desprecia y eso le duele. Mientras, Soufiane está en la cama con el amigo con el que se ha ido. Los dos desnudos. Soufiane agarra un cigarro. Fuma. Se ha dado un gusto al cuerpo pero ahora se siente vacío y no deja de pensar en David. No quiere pensar en David pero no puede dejar de hacerlo y eso le duele.








*(colaboración especial de Adel Taarab - amigo Soufiane)

Llega el sábado. Por la noche, David sale de su casa. Va a buscar su moto para ir a casa de Fer. Ve a lo lejos a Soufiane. El árabe no lo ve a él pero David vibra. Le encanta ese chico. Lo ve de espaldas pero Soufiane está acompañado con un chico negro y se gira para hablar con él. A David le sorprende el look del árabe que lo ha trastornado. Lleva una túnica a cuadros.
Se está rascando la pierna y se ve como debajo lleva unos pantalones exactos que el vestido. Aunque la ropa árabe no pretende ser sexy todo lo contrario a Soufiane le queda sexy. A David le encanta verlo así. Está muy cachondo. Se sube en la moto. Para en un semáforo. Ve a otro de los árabes que le encanta (Abderrahim, ). Va con otro chico al que tiene tomado de los dedos. Eso le pone cachondo a David, además que le suelte la mano al ver a David le hace pensar que siente que hace algo malo.
--¿es que se lo tira?
Eso es lo que piensa David. Lo que le da pena es que lleve unos pantalones muy anchos que no le deja disfrutar de ese culo.



*(colaboración especial de Guilherme Bernard)

Soufiane encantado de chupar una verga negra. Los dos desnudos en una cama.
--hum, que rica.
El chico, muy jovencito, se retuerce del gusto:
--¿te gusta?
Soufiane la saborea bien:
--me encanta…
La va lamiendo por los lados. Le cabe perfectamente en la boca.
--aunque pensaba que los negros la tenían más grande.
Se da cuenta que a su amigo le molesta el comentario. Se acuerda de Antonio, de lo mal que lo hizo sentir. De David. Ellos lo único que quieren es acostarse con alguien de otra cultura. Es lo mismo que le ha pasado a él con el chico. Le hacía gracia acostarse con el negro. Pero por lo mismo, Soufiane se divertirá con el chico y no lo volverá a ver. No quiere que David lo use de esa manera.
--¡él nunca me tendrá¡ ¡¡nunca¡ --piensa.
Se da la vuelta para meter su pene en la boca del chico para callarlo. Así los dos se la chupan. Luego, Soufiane con cara de sátiro agarra un condón y rompe ese culo negro con un gran gozo.

David llega a casa de Fer muy caliente. Con muchas ganas. Fer quería salir pero una vez más vencen los impulsos de David. Se quedan en la habitación del chico haciendo el amor durante casi toda la noche.



Llega el lunes. David cada vez más inventa excusas para no estar con Fer y si ir a la biblioteca. Soufiane está y aunque le cuesta David no lo mira ni una sola vez. Y a Soufiane le da rabia. El árabe no entiende el cambio. Se siente ignorado por David y le da rabia. Ahora es él quien no deja de mirar. A David le da la impresión que es así pero no cree que sea porque piensa en él.
--¡este tío está obsesionado conmigo¡ ¡seguro que mira por si yo lo miro¡ ¡¡Es un homófobo de mierda que lo que quiere es que le dé motivos para romperme la cara¡ --piensa.
Pero David no se lo va a permitir, le cuesta pero no lo mira. Soufiane, va a saludar a un amigo, pasa justo por el lado de David. Hace que se le cae algo para agacharse. Lo que quiere es provocar a David. David no lo miraba, se gira al escuchar el ruido y se encuentra casi en su cara (lo podría tocar con la mano) con un culo en pompa luciendo calzoncillos naranjas muy enganchados al cuerpo.
--¡qué pedazo de culo¡ --dice para sí.
No recuerda que Soufiane le haya ofrecido nunca un espectáculo que lo pusiera tan cachondo. Se lo imagina desnudo, se lo imagina con slips naranjas muy paquetudo y se pone enfermo. Soufiane lleva ropa de deporte pero debajo unos calzoncillos muy sexys que se la endurecen a David. Justo delante tiene a un árabe muy guapo con el que ya coincidió el día del ¿qué pasa? de Soufiane. Es muy guapo y se le ven los calzoncillos. De hecho se le ve un poco de carne y la goma. Es algo que le caliente a David. Podría seguirlo al lavabo pero no lo hace. No tiene ganas. Es Soufiane el que le gusta. No quiere mirarlo pero está loco por él. Encendido de pasión ¿y tal vez algo más? Ni el propio David lo tiene claro.



Capitulo 21





Kamel y Soufiane descargan siempre que pueden el uno en el otro sin frustraciones, sus problemas del día. Se relajan juntos. Kamel es mayor que él y el tierno cuerpecito de Soufiane le vuelve loco. No tienen ningún tipo de compromiso, sabe que a Soufiane le gusta el sexo y lo práctica con quien quiere y que fornicar es una práctica habitual con sus amigos. No le molesta porque él también tiene su momento. Disfrutan mucho juntos. Se olvidan de todo el uno en brazos del otro. Kamel cae en la cama aullando después de explotar y mientras tira el preservativo. Soufiane le sonríe pícaro. A su amigo le puede hacer lo que quiera y eso le gusta. Mientras sigue jadeando, Soufiane juega con el trasero de su amigo. Se lo lame, le mete los dedos. Primero uno, después el otro. Kamel suda de tanto goza. Luego Soufiane agarra un preservativo y se la mete a su amigo. Ambos gimen como bestias.

Mientras David se masturba en la ducha. No deja de pensar en Soufiane con frustración. Necesitaba un desahogo pero es ya tarde y tampoco tiene ganas de ver a Fer. Entra a su habitación envuelto en la toalla. Se la saca y se queda tumbado desnudo en la cama pensando en Soufiane. Dándole vueltas a lo que ha ocurrido esa tarde. Que Soufiane se le enfrentara ha sido algo muy inesperado.
--pero ¿¿porqué no podía haber sido por algo bueno? –se pregunta,
Siempre ha tenido ganas de que pasara algo especial con uno de los árabes que le gusta:
--¡pero no esto¡-- se queja.
Está dolido.
--¡no había para tanto¡
Se ha sentido humillado y no le dará oportunidad a que lo vuelva a humillar.
--espero que esto quede aquí, que no me diga nada.
No le importaría que se iniciara una pelea si esta acaba con la verga de Soufiane en su cuerpo pero está seguro que esto es un imposible.
--Igual tengo que hacer como si él no existiera…
David no quiere que Soufiane se enfade más con él, que vuelva a humillarlo. David no se quería dar por aludido pero el marroquí ya le estaba avisando que se sentía observado y que le molestaban sus miradas. David se sienta en la cama. Busca un calzoncillo del cajón. Resopla resignado:
--en fin, él si es mi tipo pero yo no soy el soy… ¡qué le vamos a hacer¡
Le han gustado muchos chicos árabes y con ninguno había pasado nada ni bueno ni malo pero es que a ninguno lo había mirado de una manera tan intensa y tan profunda como a Soufiane. Ni el propio David es capaz de darse cuenta que el árabe le importa más allá de su color de piel, de su cuerpo, del sexo, que le importa más de lo que piensa. David se levanta de la cama para ponerse bien el calzoncillo. Se sienta sobre su escritorio.
--almenos él sabe que existo, que me gustó y a mi no me quedan dudas que no es gay, que no debo pensar en él.





Mientras, Soufiane y Kamel comparten un cigarro desnudos en la cama después de compartir sus cuerpos. Kamel siempre tiene una sonrisa en el rostro después de hacerlo con su joven amigo pero el chico está más ausente. Se muestra apagado. A Kamel no le gusta verlo así. Son amantes pero sobretodo son amigos. Se muestra cariñoso con su amigo, quiere saber qué le pasa, si tiene algún problema. Soufiane no sabe bien que es ese vacío que tiene dentro de él, porque le molesta tanto que David lo deseé como quien desea un objeto bonito. No quiere dar explicaciones a su amigo. Se levanta totalmente desnudo. A Kamel le gusta mucho el cuerpo de su amigo. Le pide que se quede pero el otro le dice que tiene cosas que hacer y opta por irse.

A la mañana siguiente, David va a clase. Le sorprende encontrarse con Soufiane. Él uno va hacia el otro. A Soufiane le pone nervioso la presencia de David.
--¡seguro que me desnuda con la mirada como siempre¡ --piensa el marroquí.
Si no fuera porque David se desvía hubieran pasado el uno al lado del otro pero David no quiere.
--¡No es tan guapo para que me meta en líos¡ --piensa David.
Soufiane se ha dado cuenta que David no ha querido pasar junto a él y eso le molesta.
--¿¿pero este que se ha creído?
Soufiane se ha sentido despreciado por David y eso le duele mucho. Dav id se siente orgulloso de haber podido evitar a Soufiane.
--¡hay muchos moros en el mundo como para perder el culo por ese capullo¡
David está dolido por como lo trató y no piensa mirarlo más.



En la tarde los chicos se encuentran en internet. David estaba en el lavabo cuando llega Soufiane. ¡Están justo delante¡
--vaya, si que tiene mala suerte, Soufiane¡ --dice David para sí.
David se siente. Lo ignora. Soufiane está revolucionado. Le ha dolido que David ni lo mirara esa mañana y le gusta que le haya tocado en frente porque está seguro que no podrá evitar mirarlo. David hace un esfuerzo por no mirarlo. No le gusta tenerlo delante, le pone nervioso.
--es nuestro destino, parece que a alguien le gusta jugar con nosotros, no sé porque le molesta tanto que lo mire si siempre me lo meten delante –dice para sí.
David no quiere mirarlo sino le hubiera encantado ver la cara que se le ha quedado a Soufiane por la coincidencia. El árabe más “decente" que otros días. Lleva camisa. Esa camiseta sin mangas que llevaba otros días lo hace irresistible, imposible no mirar. Así no luce cuerpazo y a David le cuesta menos no mirarlo. Lleva unos tejanos muy anchos, no se le hace un trasero sexy. Va solo a su casa, le hubiera gustado encontrarlo en el camino. Si está solo no le teme pero es Soufiane quien no quiere encontrarse con David estando solo. Le pone demasiado nervioso y se desvía para no pasar justo por dónde va él.

Justo al día siguiente, David y Fer tienen un examen de Filosofía. Es a última hora. David falta a clase toda la mañana. Se queda en la biblioteca del centro estudiando. Prepara para copiar aunque está algo distraído. En realidad no quiere ver a Fer. Se siente un infiel, no se atreve a darle la cara. Fer lo está esperando en la entrado. Lo recibe con una sonrisa.
--¿¿qué como lo llevas? –Fer sonriente.
David se encoje de hombros. Lo lleva bastante mal y tampoco es que le importe mucho.
--pero te quedaste todo la tarde estudiando ¿no?
David piensa en Soufiane y se siente culpable.
--si claro…
Fer se muestra muy cariñoso.
--Venga, dame un beso que nos dará suerte.
David se agacha. Es un beso frío. Fer lo siente distante. Nunca se había dado cuenta que los sentimientos de Fer hacia él habían cambiado pero ahora sí se ha dado cuenta que no lo ha besado igual:
--¿te sientes bien?¿te pasa algo?
David se siente descubierto. Está nervioso. No sabe qué decir.
--nada tío, ¿qué quieres que pase?
--seguro…
--¡¡si.. sí¡ ¡¡es este puto examen que me tiene mal¡
David entra en el aula molesto. Fer prefiere hacer que le cree pero lo sigue preocupado.





Capitulo 20







David vuelve a su sitio después de su encuentro en la puerta del lavabo con Soufiane. Soufiane lo mira de reojo. Le gusta el chico.
--¡pero es un maricón¡ --dice Soufiane para sí.
A Soufiane no le gusta que David lo trate sólo como un trozo de carne marroquí. Piensa en Antonio y aún le tiene más odio a David.
--él no, él no gozará de este cuerpo…
David está mirando a Soufiane y sus miradas coinciden. David se pone nervioso le gusta mucho el chico. A un guapo árabe le toca justo al lado de Soufiane. En frente de David. El color moreno de ambos le pone muy cachondo a David. Le gustan los dos pero Soufiane le hace sentir algo especial. Es por eso que no sigue al lavabo al chico. Lo habría seguido de no estar delante Soufiane, no quiere que Soufiane le vea haciéndolo. Soufiane no se ha fijado en el chico de al lado, en que va al lavabo. No se da cuenta del “sacrificio” que hace David por él. Ese árabe desconocido le ha gustado, le hubiera gustado conocerlo en el lavabo pero no, Soufiane le gusta más y prefiere quedarse a su lado. Soufiane va moviendo los brazos. David va mirando pero tampoco quiere ser muy descarado, prefiere que Soufiane no se dé cuenta que no le saca los ojos de encima pero Soufiane está molesto. Se siente un objeto de placer para David sólo por el hecho de ser marroquí. Soufiane se levanta un brazo. No le da tiempo a David ni a mirar. David se da cuenta que hace que no con la cabeza mirándolo y entonces no se atreve a mirar pero Soufiane está molesto:
--¿¿qué pasa? –le suelta muy brusco.
David se queda helado.
--pero si tampoco miraba tanto –piensa para sí.
El tono ha sido fuerte pero no parece que nadie se haya dado cuenta. Eso alivia a David. Se fija en el árabe guapo que está al lado de Soufiane que ha seguido en su ordenador como si nada. David hace como si la cosa no fuera con él pero se ha sentido muy humillado por el árabe que le gusta y eso le duele. Después de esto David si no tiene dudas que Soufiane está molesto con él, que el otro día le llamó maricón y que ahora ha visto claramente que lo seguía.
--¡la próxima vez me rompe la cara¡ --piensa.
David no quiere que le hagan un escándalo, también le duele que Soufiane se lo tome tan mal porque le gusta mucho. Pocas veces uno de los árabes que le gustan se ha “acercado” tanto a David:
--¿porqué ha tenido que ser así? –se pregunta David triste.
David está molesto con Soufiane considera que se ha pasado dejándolo en evidencia. Soufiane se siente vengado. Siente que le duele menos lo que ha pasado con Antonio. David trata de justificarse ante sí mismo, de decirse que Soufiane no tenía razón en enfadarse. Su ordenador está junto delante del de Soufiane, ya que las pantallas están en la esquina y no se pueden mover.
--¡tampoco era tan rato que mirase¡ --dice para sí David.
Todo y que le gusta mucho estaba haciendo un esfuerzo por no mirar descaradamente. Aunque no quería aceptar que le molesta tampoco se quería arriesgar. Después de hacer que no, David ya no lo estaba mirando cuando ha dicho su: ¿qué pasa?
--¡Se ha pasado¡ ¡no había para tanto¡ --dice David para sí.
Pero David lo que menos quiere es que le hagan un escándalo. No le gustaría nada que le llegaran rumores a su novio que se dedica a seguir a los chicos de la biblioteca al lavabo. Igual a David le ha molestado que Soufiane lo tratara con desprecio:
--pero ¿este chico que se ha creído? No es tan guapo… Mis vecinos lo son más –dice para sí.
Soufiane le descontrola demasiado las hormonas.
--¡Ahora sí que me tendré que controlar¡ ¡¡tampoco es tan guapo para que me haga un escándalo¡ ¡¡no lo miraba tan descaradamente¡ ¡¡sí que se lo tiene creído¡ --va pensando.
Aunque ni el propio David se cree lo que dice. Soufiane le sofoca demasiado, le cuesta mucho dejar de mirarlo.
--espero no volver a tenerlo delante –se dice para sí.
David no quiere volver a tener problemas con Soufiane, tener problemas de verdad con él pero le cuesta mucho dejar de mirarle. Quiere que Soufiane se dé cuenta que tampoco le gusta tanto (aunque sea mentira), que en realidad le es indiferente pero David sabe que le costará mucho no mirarlo si lo tiene delante.
--teniéndolo delante también es difícil no mirarlo –se dice para sí.
A David le gusta mucho ese marroquí y piensa que no le importaría tener un enfrentamiento con él, hablarle claro de sus sentimientos, estar seguro que no le va a corresponder.
--¡que tonterías pienso –se dice David así mismo—Está claro que es bien hetero y me odia¡ ¡¡seguro que es homófobo y todo¡
Igual le ha parecido demasiado agresivo la manera de quejarse de Soufiane, si hubiera sido en el lavabo o en la calle estando a solas pero en público…
--se ha pasado¡ ¡¡se ha pasado¡ --se va diciendo David.
A David es al primero que no le interesa que se repitan este tipo de hechos ya que en algún momento Fer podría enterarse.

Nunca se lo había encontrado en el camino. No pensaba que fuera de su barrio pese a que todos los árabes que conoce lo son. Si hubiera estado solo no le hubiera importado estar cerca, le resulta excitando.
--¡que me diga a la cara lo que me tenga que decir pero a solas¡ ¡¡de macho a macho¡
Le excita la posibilidad de una pelea que acabara en sexo pero Soufiane no sólo no está solo sino que está acompañado de un grupo bien numeroso de árabes. Todos sus amigos marroquíes de la biblioteca yendo juntos. David va todo el rato detrás de ellos, incluso se tiene que frenar para no acercarse más. David teme que Soufiane lo enfrente delante de todos, que lo deje en ridículo. Y Soufiane lo haría si David se acercara. Se da cuenta que parece que tenga miedo a acercarse.
--mejor para él, que no se me vuelva a acercar –dice Soufiane para sí.
Junto a Soufiane está Kamel. El grupo se va dispersando, pero estos dos se acaban quedando solos. Ellos cruzan el semáforo en rojo si no se hubieran topado con David. Es algo que Soufiane tampoco quería que pasara. Es su costumbre cruzar en rojo pero igual agradece que eso lo haya separado de David. David también se alegra.
--hubiera sido una situación incómoda –se dice.
De Kamel, a David le gusta especialmente su trasero. Tenia ganas de encontrarlo en el lavabo, de seguirlo para ver si aparte de un buen culo tiene una buena verga pero ahora tiene claro que no lo hará. Por un lado quiere mostrarse indiferente hacia Soufiane pero por el otro no quiere que piense que sigue a cualquier árabe al lavabo (cosa que es cierta) pero no quiere dar motivos al feo amigo de Soufiane a que se burle de él. Los dos árabes suben por la calle que atraviesa la avenida en la que vive David. Los dos amigos van a casa de Kamel. Van a disfrutar juntos. Soufiane no tiene muchas ganas, ya que Antonio lo ha dejado bastante roto pero tiene mucha complicidad con Kamel y quiere que él borre de su cuerpo las huellas del otro. A Soufiane le gusta el sexo duro pero no si lo humillan como Antonio. Con Kamel queda satisfecho pero hay confianza, sabe que todo irá bien. Los dos desnudos en la cama el uno se come la verga del otro. Luego Kamel lame el trasero de Soufiane. Aún le duele un poco pero no dice nada porque quiere olvidar a Antonio, Kamel entra en él y Soufiane se retuerce de placer.

Capitulo 19















Antonio se la chupa a Soufiane. Se la mete entera en la boca.
--la tienes muy pequeña –jadea mientras la lame—creí que los moros las tendrías más grandes, como los negros.
Soufiane está nervioso. Se siente humillado por el comentario.
--el tamaño no importa…
Antonio se le ríe:
--eso dilo después de probar la mía…
Antonio se levanta. Le da un empujón a Soufiane para arrodillarlo y le pone la verga en la boca. Antonio empuja la cabeza de Soufiane contra su verga, es muy violento. Soufiane se ahoga. No lo disfruta aunque le gusta. Soufiane le golpea el muslo para que lo suelte pues tiene muchas arcadas, no puede más. Antonio se ríe:
--importa o no el tamaño… ?
--pequeñita es más práctico… la tuya es demasiado grande… --dice con timidez.
Antonio se siente muy orgulloso de su órgano viril. Abre un preservativo:
--pues ahora llega la mejor parte.
Antonio pone cara de sátiro, como si su intención fuera lastimar a Soufiane.
--mejor lo hago yo… -algo asustado por el tamaño.
--Nunca se la he metido a un moro y quiero experimentar…
A Soufiane le molesta que lo único que busque Antonio sea acostarse con un moro, se siente humillado, por eso prefiere que también sea marroquí. Piensa en David, que él busca lo mismo. La violenta manera en la que lo trata Antonio hace que odie aun más a David. Se deja hacer porque desea a Antonio pero no piensa permitir que David le haga lo mismo. Antonio disfruta con los gemidos de Soufiane en una mezcla de placer y dolor. Antonio explota.
--¡no ha estado nada mal¡ --jadea Antonio tirando el preservativo al suelo.
Soufiane se siente roto por dentro pero está satisfecho:
--me ha dolido pero me ha gustado, ha merecido la pena.
Antonio se sienta en la cama para ponerse el bóxers. Soufiane le acaricia la espalda seductor:
--supongo que ahora me darás la revancha…
A Soufiane aún le duelen las nalgas pero aunque no le gusta la manera en la que lo ha tratado Antonio pues su culo le excita y tiene ganas de penetrarlo. Antonio se levanta. Soufiane babea viendo el culo desnudo del guapo Antonio antes de subirse el bóxers.
--pero no te tapes… ahora me toca a mi¡
Soufiane espera ser activo, Antonio brusco le tira la ropa:
--Vete, mi novia está por llegar, si nos vemos en la calle no nos conocemos…
El árabe está acostumbrado a tener sexo y no volver a ver al chico en la vida pero no a que lo traten de esa manera.
--Tampoco hace falta que seas así conmigo…
--¡Ya lo hicimos, te di lo que tú buscabas de mi y en confianza… tú a mi no¡ ¡¡me esperaba más al hacerlo con un moro¡
Soufiane se levanta desnudo y molesto. Se siente humillado pero tampoco le quiere dar más importancia al comentario de un desconocido que confía no volver a ver.
--¡a ver si te crees que me interesaba algo más de ti¡
Antonio ya se ha abrochado los jeans. Busca un cigarro.
--¡pues largo¡
Soufiane se va a medio vestir. Con los pantalones desabrochados. Los bóxers no los agarra. La camisa y los zapatos en la mano. Se viste en el rellano. Está furioso. Se jura así mismo que no lo volverán a humillar y piensa en concreto a David. David es muy guapo pero él prefiere hacerlo con otro marroquí y no servir de juguete sexual a David. Sabe que a David sólo le interesa por ser marroquí y eso es algo que le duele mucho.
--¡será mejor que ese maricón no me mire y lo romperé la cara de maricón que tiene¡ --dice dando un puñetazo a la pared.
Soufiane está deseando descargar la rabia que siente en alguien y si David se lo permite le parece un buen candidato.






Esa misma tarde, David y Soufiane se encuentran como siempre en la biblioteca, cada uno en un ordenador. A Soufiane le toca al lado del chico que está delante de David. David se queda mirando a Soufiane que lo mira de reojo molesto. El marroquí lleva una camisa sin mangas que pone muy cachondo a David. Alza los brazos y se le ve bien las axilas. Se le ve mejor que nunca. Quería saber si se las depilaba o no. Está seguro que sí pero que ya le han crecido porque lo había visto con la raíz del vello. Ahora en cambio se le ve bastante vello. Soufiane se rasca la cabeza y es cuando se le ve el sobaquillo. A David le da tiempo de ver bastante trozo. Está cachondo. En otro momento que de nuevo se vuelve a rascar, David levanta la cabeza para tratar de verle más las axilas ya que aunque se las ha visto bien es algo que le pone muy cachondo y siempre se puede mejorar. En esa ocasión no logra verle nada y Soufiane lo mira y David se corta. En ese momento Soufiane va al lavabo y al del área en el que están que sólo tiene dos urinarios. David está cachondísimo. Tiene miedo que se vea demasiado descarado pero ese marroquí lo tiene totalmente derretido. Cuando está frente a él siente una pasión incontrolable. Aunque muchos le han gustado a ninguno a podido dejar de mirar como a Soufiane. David, para no ser tan descarado, espera que el chico haya entrado en el lavabo y entonces lo sigue él. Una vez más se topan frente a la puerta misma del lavabo.
--¡que rabia¡ --piensa David.
Ese nuevo encuentro frustrado de verle la verga a ese árabe que le tiene loco hace que aumente aún más la ansiedad de David hacia él. Pasan el uno al lado del otro. Casi pegados. David siente escalofríos.
--¿¿qué pasa? –pregunta brusco y levantando la cabeza desafiante.
David se queda muy cortado. No esperaba que el chico le dijera algo. No es un tono muy amable así que no sabe qué decir. Están muy juntos, de hecho Soufiane se ha tenido que apartar para que cupieran los dos. En el momento en el que David pasa al lavabo Soufiane gruñe pero sin mirarlo:
--¿¡es que me estás siguiendo?
Soufiane se ve muy despreciativo y David tampoco lo ha oído claro pero prefiere pensar que no se refería a él, que no se ha dado cuenta que le quería ver la verga y que le molesta.
--No creo que se diera cuenta… si hubiera querido ser descarado podría haber ido justo detrás de él y le hubiera pillado con la verga fuera –se dice a David ya solo yendo al urinario.
A David le hubiera encantado encontrarlo en el urinario. Verle la verga.
--si igual se ha enfadado pues que se enfadara bien…
Pese a todo le ha gustado estar cerca de Soufiane.
--¡Es tan guapo¡ ¡¡Tan macho, tan fuerte…¡
David está loco por Soufiane y no lo puede disimular, cada vez se le nota más.
--lástima que él no me deje gozar de él, que le moleste tenerme cerca.
Le ha gustado el encuentro, si igual no le puede ver la verga pues le gusta estos encuentros así, almenos Soufiane sabe que existe pero después de lo que ha pasado no sabe si se atreverá a volver a seguirlo.
--¡este si me rompe la cara¡ --dice aunque no quiere reconocer del todo que Soufiane está enfadado con él y lo ha medio enfrentado.